Hepatitis

Hepatitis

La hepatitis es una afección o enfermedad inflamatoria que afecta al hígado. Se desarrolla por diversos factores: virus, alcoholismo, medicamentos y alimentos, instrumental quirúrgico contaminado o mal desinfectado, entre otros. La más peligrosa por el tipo de contagio y la capacidad de vida del virus es la hepatitis del tipo B, por la forma de contagio hay algunos grupos con mayor riesgo, como son los homosexuales, las personas con múltiples parejas sexuales, los adictos , las personas con problemas inmunológicos y los hijos de madres portadoras del virus.
Tipos de Hepatítis

*Hepatitis endémica: cuando se contrae de forma directa por la ingestión de un alimento en malas condiciones (leche, mantequilla, mariscos, etc.)
* Hepatitis de inoculación: cuando se contrae durante un acto terapéutico que comporte inyección de sangre u otros productos. El periodo de transmisión es el tiempo que la persona portadora del virus de la hepatitis puede contagiar a otras personas. Es importante darse cuenta de que una persona portadora, aunque no tenga síntomas, puede contagiar la enfermedad.

Crónica: es una enfermedad inflamatoria del hígado que dura más de seis meses. La mayoría de los casos es ocasionada generalmente por virus del tipo C. También puede ser provocada por el consumo de algunos medicamentos como la alfametildopa, nitrofurantoína o dantroleno o por alcoholismo crónico.

Viral: enfermedad muy importante por la cantidad de casos que registra. Es provocada por los virus A, B, C, D y E, y por otros como el Citomegalovirus, el Epspein barr o el Coxackie.


Síntomas habituales

* Cansancio
* Náuseas
* Fiebre
* Pérdida del apetito
* Dolor de estómago
* Diarrea Síntomas que sólo presentan algunas personas
* Oscurecimiento de la orina
* Excrementos de color claro
* Color amarillento de ojos y piel (ictericia)


En el caso de la Hepatitis C, este periodo va desde una a varias semanas antes de comenzar los primeros síntomas hasta todo el proceso clínico agudo de la enfermedad; es indefinido en las etapas de portador crónico. Según estudios sobre índices de infección en chimpancés, el número de virus de la hepatitis C en la sangre al parecer es relativamente pequeño. El contagio en la hepatitis C se produce por contacto con la sangre de una persona infectada.

Aunque la hepatitis es causada por distintos tipos de virus y en todos los casos los síntomas son muy parecidos, el modo de transmisión, adquisición, evolución y daño de las células del hígado son diferentes para cada persona.

Para comprobar si alguien padece o no hepatitis el médico puede realizar dos tipos de pruebas:

Análisis de sangre, o hematológico (se extrae sangre con una jeringuilla);
Mediante biopsia, una prueba sencilla que consiste en extraer un pequeño pedazo de hígado, para analizar los tejidos al microscopio y comprobar si están o no dañados. Las alteraciones más constantes son el aumento de la bilirrubina en sangre y el aumento de la actividad de las transaminasas (enzimas hepáticos, conocidos por sus iniciales ALT o GPT y AST o GOT). Se hallan entre 20 y 40 veces más elevadas de los valores normales. Estas pruebas no sólo explican si se tiene hepatitis, sino que también determinan de qué tipo, A, B o C y la gravedad de la enfermedad.
Al igual que en pacientes de HIV no se puede constatar que Dioxido de cloro cure todos los casos, pero sí tiene una mejora clara y permite una buena calidad de vida. Hay numerosos casos de cura completa pero también algunos que no se curaron del todo.

Seguimos investigando los por qués de estos casos y en cuando sepamos más lo publicaremos rápidamente.

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